!!!!!!HOLAAAAAAA¡¡¡¡¡¡¡









UNA SONRISA CUESTA POCO Y PRODUCE MUCHO.
NO EMPOBRECE A QUIEN LA DA Y ENRIQUECE A QUIEN LA RECIBE.
DURA SÓLO UN INSTANTE Y PERDURA EN EL RECUERDO ETERNAMENTE.

ES LA SEÑAL ETERNA DE LA AMISTAD PROFUNDA;NADIE HAY TAN RICO QUE PUEDA VIVIR SIN ELLA, Y NADIE TAN POBRE QUE NO LA MEREZCA.

UNA SONRISA ALIVIA EL CANSANCIO, RENUEVA LAS FUERZAS Y ES CONSUELO EN LA TRISTEZA.
UNA SONRISA TIENE VALOR DESDE EL COMIENZO EN QUE SE DA.


SI CREES QUE A TI LA SONRISA NO TE IMPORTA NADA, SÉ GENEROSO Y DA LA TUYA, PORQUE NADIE TIENE TANTA NECESIDAD DE LA SONRISA COMO QUIEN NO SABE SONREÍR.



Haz que tu SONRISA cambie el mundo...
Pero jamás permitas que el mundo cambie tu sonrisa.






sábado, 20 de abril de 2013

Y DE REPENTE...UN CUENTO










Luna sabía cómo curarse de un buen atracón de magia y lo sabía porque a lo largo de su corta vida ya había tenido ¡tantos!.

Era algo de lo que nunca nadie de los que estaban a su alrededor se habían dado cuenta, de todas formas tampoco entenderían; a no ser que hubiesen tenido una madre como la suya.

Le había producido curiosidad y en alguna ocasión su papá se lo había contado: "Luna, yo me acuerdo cuando mamá era normal,cuando no era tan rara...; trae aquel álbum de la estantería y lo verás."

Se acurrucaron los dos en un sofá , apagando primero la tele, aquello no era tan importante como pasar un ratito juntos y volver al pasado...y empezaron a revivir las páginas de uno de los libros de su vida.

Allí estaba ella Chémer, su mamá ¡qué linda también! con su falda recta y bien almidonada, su camisa blanca que seguro olía a flores.

-¿Papá , entonces mami tenía gafas?

Pues sí...luego tuvo que ponerse lentillas , ya sabes...para ser Alicia en el país de las maravillas y el gato con botas o Fiona, ¡menos mal que nunca tuvo que hacer del burro de Shrek! supongo que en casa nos hubiera dado un ataque de risa y con esos me han dicho que duele bastante la barriga.

Las paredes de esas fotos eran las de ahora también, pero habían cambiado sus colores por tonos pastel y blanco; en aquel momento a Chémer le gustaba bastante ese color.

Luna siempre que se iba a la cama empezaba a preguntarse: "¿Por qué tendré una mamá así?... la verdad es que a veces no sé si me gusta tener una mamá que siempre lleva su nariz en una mochila", solía pensar.

Y se quedaba dormida recordando también aquellos cuentos que al ir a su cuarto y con la luz encendida para que su imaginación funcionara mejor, le contaba su madre acurrucadita allí al lado.

También se acordó de cómo fue cambiando con aquella magia que atesoraban los libros que aún estaban en una estantería del dormitorio, otros ( los de cuando ella era más pequeña), habían acabado ¡por suerte! en la sección infantil de la biblioteca municipal, porque los libros también necesitan que los niñ@s siempre se paseen entre sus infinitas palabras.

Su mamá nunca iba sola, siempre acarreaba con una gran mochila a cuestas y buscaba sus llaves, su reloj o sus gafas de sol en el último momento porque a menudo estaba distraída pensando cuentos.
Luego bajaba la escalera con tanta prisa que una vez hizo que uno de los patitos del Patito feo ,también bajara todos los escalones rebotando y produciendo en cada uno  el sonido que acompaña a algunos muñequitos de goma.

La niña había podido ver a todos los personajes de los cuentos que contaba Chémer y los había visto así: subiendo un poco la cabeza, entornando un poquito los ojos y mirando de reojillo.


Su madre planchaba imaginado qué haría Blancanieves si realmente pudiera estar en Disneyland, o si el gato, el de las botas, habría necesitado ya un zapatero; mientras, su padre, colocaba la ropa en los armarios y seguía preguntándose por qué ella sólo tarareaba una canción y no había hablado mucho esa tarde.


 Podían desayunar con un conejo encima de la mesa; un conejo que siempre llevaba un enorme reloj colgado de un bolsillo y pasaba con prisa mientras iba diciendo ¡que llego tarde! ¡que llego tarde!. Casi nunca podían hablar con él , pero dejaba todas las tazas volcadas encima del mantel, los bizcochos hechos migas y los roscos por el suelo... "¡Ya lo pillaré, ya lo pillaré!" pensaba Luna mientras corría detrás de él.


Desde luego,su casa  era ¡muy especial!; también había una reina a la que le gustaba sentarse especialmente a la hora de la cena. Cuando no le agradaba lo que habían preparado siempre gritaba hasta dejar a Luna y a su familia completamente sordos ¡Que le corten la cabeza, que le corten la cabeza! y en su casa se armaba un buen revuelo todos a la vez diciendo: ¡Hoy ha cocinado ella!,¡No , has sido tú!...¿No os acordáis que hoy cenábamos del chino?...



Las paredes, eso sí, ahora tenían todos los colores, con reflejos brillantes, como si por todas ellas, se hubiera paseado Campanilla celosa de Whendy y persiguiendo a Peter Pan.

Luna no recordaba si alguna vez estuvieron también los niños perdidos, creía de todas formas que había sido mejor, porque imaginaba cómo lo hubieran dejado todo a su paso...pero algunas veces creyó oír un tic-tac y atravesaba más deprisa el pasillo que la llevaba hasta su cuarto por si se topaba con el Capitán Garfio y  lo que era peor...con un cocodrilo que, decían en sus cuentos,  siempre lo perseguía.



Las que sí habían estado allí eran las sirenas, ocupaban el cuarto de baño y se metían en la bañera las horas infinitas ¡menos mal que en su casa siempre hubo dos cuartos de baño! si no...hubieran tenido que pedírselo prestado a los vecin@s.


Por todas esas cosas, sabía curarse de un ataque de risa y también de un ataque de magia; el primero respirando en lo hondo allá en lo profundo y pensando en otras cosas que no fueran chistes; el segundo era mucho más complicado porque necesitaba agua y no siempre la encontraba, pero pura magia también ...

¿Sabes cómo podrías curarte de un atracón de estos? pues...bebiendo mucha, mucha agua y dejándote flequillo, así no los notarán aquell@s que no saben que existen , en estos ataques puedes llorar riendo y reír llorando pero al final siempre son muy divertidos; algunos hasta te darán por escribir.

Ella lo sabía y nunca se perdió ningún circo de los que aparecían por la ciudad y anunciaban en la puerta de su colegio regalando invitaciones.

Ahora la niña es más feliz teniendo esta mamá; algunas veces también actúa con ella y le ayuda entusiasmada a preparar su enorme mochila llena de personajes de cuentos.
Su mami  trabaja de payaso, de enfermera, de psicóloga, de cuentacuentos, de cuentachistes, de hada, de ninfa, de unicornio, de médico...

Pero con todas las profesiones de su mamá, a lo mejor ¡TENEMOS PARA OTRO CUENTO!

Y.................................COLORÍN COLORADO ESTE CHEMERVILLOSO CUENTO SE HA TERMINADO.


Espero que os haya gustado , este blog es un animador de la escritura y estamos de prácticas...





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